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Nuevas recomendaciones para el tratamiento de la HTA en la enfermedad coronaria

Recientemente, un panel conjunto de expertos de la American Heart Association (AHA), el American College of Cardiology (ACC), y la American Society of Hypertension, han elaborado una actualización del documento publicado en el 2007 por la AHATreatment of Hypertension in the Prevention and Management of Ischemic Heart Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association Council for High Blood Pressure Research and the Councils on Clinical Cardiology and Epidemiology and Prevention”, en el que se resumen los datos publicados hasta el momento en relación con el tratamiento de la hipertensión arterial (HTA) en el contexto de la prevención y el manejo de la enfermedad arterial coronaria (EAC).

A continuación se exponen los puntos más relevantes recogidos en este documento:
- Casi la cuarta parte de la población adulta de Estados Unidos tiene HTA. Estudios randomizados han demostrado que la disminución de la tensión arterial (TA) en pacientes hipertensos produce una reducción robusta del riesgo cardiovascular. Por ejemplo, una reducción en 10 mmHg de las cifras de TA sistólica se asocia con una disminución del 50-60% del riesgo de muerte por ictus y del 40-50% del riesgo de muerte de causa coronaria.
- Los siguientes mecanismos fisiopatológicos interactúan con factores genéticos, demográficos y ambientales para determinar si un individuo puede desarrollar HTA y secundariamente EAC: aumento de la actividad del sistema nervioso simpático y el sistema renina-angiotensina-aldosterona, insuficiente liberación o actividad de agentes vasodilatadores, cambios en las concentraciones de péptidos natriuréticos, aumento de la expresión de factores de crecimiento y citoquinas inflamatorias, aumento de la rigidez vascular, y disfunción endotelial.
- Una cifra objetivo de TA < 140/90 mmHg es razonable en prevención secundaria de enfermedad cardiovascular en pacientes con HTA y EAC.
- Una cifra objetivo < 130/80 mmHg puede ser apropiada en algunos individuos con EAC, aquéllos con infarto agudo de miocardio (IAM) previo, accidente cerebrovascular o ataque isquémico transitorio, o equivalentes de riesgo de EAC (enfermedad carotídea, enfermedad arterial periférica, o aneurisma de aorta abdominal).
- Se recomienda un objetivo de TA < 150/90 mmHg en aquellos pacientes mayores de 80 años. Los autores del documento sugieren un objetivo de < 140/90 mmHg para el grupo de 65 a 79 años.
- La perfusión miocárdica se produce casi exclusivamente durante la diástole. En consecuencia y en pacientes con una TA diastólica elevada y EAC con evidencia de isquemia miocárdica, la TA se debe disminuir lentamente. La disminución de la TA diastólica a valores inferiores a 60 mmHg se debe hacer con precaución en pacientes con diabetes mellitus o en aquéllos mayores de 60 años.
- Si bien ha existido una considerable controversia con respecto a la idoneidad del tratamiento con beta-bloqueantes como terapia de primera línea para la HTA, en la actualidad existe evidencia suficiente para el uso de estos fármacos en pacientes con angina, IAM previo o disfunción ventricular.
- Los pacientes con HTA y enfermedad coronaria estable deben ser tratados con un régimen que incluya los siguientes fármacos: un betabloqueante, en aquéllos con antecedente de IAM; un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina o un antagonista del receptor de angiotensina, si existe antecedente de IAM previo, disfunción ventricular, diabetes mellitus o insuficiencia renal crónica; y una tiazida o un diurético tiazida-like. Si persiste mal control de la HTA, podría añadirse a este régimen un calcioantagonista dihidropiridínico de acción prolongada.
- En pacientes con un síndrome coronario agudo, la terapia inicial para la HTA debería ser un beta-bloqueante selectivo β1 sin actividad simpaticomimética intrínseca (metoprolol tartrato o bisoprolol), que debería iniciarse por vía oral dentro de las 24 horas de presentación del evento agudo, siempre que no exista contraindicación.
- Deberá evitarse la administración de los siguientes fármacos en pacientes con HTA e insuficiencia cardíaca con fracción de eyección deprimida: antagonistas del calcio no dihidropiridínicos (como verapamilo o diltiazem), clonidina, moxonidina, e hidralazina sin un nitrato. Con respecto a la monoterapia con hidralazina, falta evidencia científica que apoye el uso de hidralazina sin nitrato en el tratamiento de la HTA esencial, y se sabe que la hidralazina en monoterapia puede provocar angina.

Referencia:
Rosendorff C, Lackland DT, Allison M, et al. Treatment of Hypertension in Patients With Coronary Artery Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association, American College of Cardiology, and American Society of Hypertension. Circulation. 2015 Mar 31. pii: CIR.0000000000000207. [Pub Med] [Texto completo]

Autor: Elizabet Méndez Eirín.

Elizabet Méndez Eirín. Nuevas recomendaciones para el tratamiento de la HTA en la enfermedad coronaria

Elizabet Méndez Eirín. Nuevas recomendaciones para el tratamiento de la HTA en la enfermedad coronaria
cardioprimaria.com. [ > ]; 06-05-2021
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el 06 Mayo 2021

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